Así comenzaba un misterioso e-mail que me llegó anoche a mi correo. El texto, que estaba integramente escrito en inglés, era de una mujer que vivía en Túnez. Ella me contaba que su marido había muerto y le había dejado una herencia de 8'2 millones de dólares. Según me relataba actualmente está enferma y quiere dejarle a alguien esa herencia para algo así como ser perdonada por Alá. Pero la herencia tenía un gran objetivo: ayudar. El 30% sería para uso privado del beneficiario y el 70% tenía que destinarse a obras benéficas. Lo sorprendente de esto es que ¡yo era el beneficiario!. Ella me pedía que le contestara el correo si quería tener más información.
Como era obvio yo nada más acabar de leer el correo comencé a buscar en google virus que tuviesen relación con este correo, información relacionada con el nombre de la mujer -que no consigo recordar-, sin embargo, en Google no aparecía nada. Así que si sabéis algo al respecto os agradecería que me lo dijeseis a través de un comentario.
Pero ahí no acaba la cosa, cuando volví a abrir la bandeja de entrada el correo no estaba, miré en no deseados y, a pesar de no haberlo hecho, miré también en eliminados. El correo desapareció por completo, ¿no es muy raro?.
"Alá eligió sólo a uno",
pero ese uno no fui yo.