2.2.10

Amor ¿químico?

Estos días que en mis alrededores los amores andan muy revueltos -nuevos amores, rupturas...- la profesora de Filosofía nos ha hablado sobre éste y sobre los motivos que lo provocan. Ha leído un texto de una filósofa griega publicado en un diario estadounidense. Yo que estaba tomando apuntes de todo lo que nos iba diciendo, he cambiado de hoja y me he apuntado en un papel todos los datos del texto para contároslos.

El amor puede iniciarse de formas muy distintas: una mirada, un roce, un olor... Cualquiera de estos estímulos basta para que nuestro cuerpo comience a liberar hormonas y diferentes sustancias, entre las que se encuentran las anfetaminas, que provocan los estados de euforia, deseo y pasión característicos en el inicio de las relaciones. Pero, poco a poco, el cuerpo se acostumbra a la cantidad de anfetaminas y necesita más, como cuando nos tomamos un medicamento y al final no hace efecto, por lo tanto, cuando la cantidad de anfetaminas que necesitamos para tener esas sensaciones es tan grande el cuerpo es incapaz de producirlo y se acabó el amor, o al menos la pasión. (Esto pasa, aproximadamente, a los 2 años). Pero no sólo liberamos esa sustancia, también liberamos endorfinas, una sustancia relajante. Ésta es la encargada de hacer que nos sintamos tranquilos y seguros con nuestra pareja.

Entonces...¿el amor es sólo química?, obviamente no, porque los que consumen speed no se enamoran de todas las personas con las que se cruzan. Por lo tanto ¿qué hace realmente que nos enamoremos?, ¿qué es esa "chispa" que se enciende y hace que sintamos una enorme atracción por una persona o que nos enamoremos?. Yo pienso que hay algo muy superior a la física e incluso a cualquier ciencia que no podemos descubrir pero que está ahí, que hace que de repente nos crucemos con alguien cuyo perfume nos hace suspirar, que nos hace soltar esa sonrisa idiota que nos delata, que consigue que sólo pensemos en esa persona, algo inmaterial pero existente.

4 comentarios:

andylonso dijo...

Me ha gustadomucho tu entrada y estoy totalmente de acuerdo contigo, en que no sólo puede haber química. Porque si esa química inicial tan sólo dura dos años, como dice tu profesora, entonces no habría matrimonios duraderos, como existen afortunadamente hoy día. Sí te puedo decir, por experiencia, y no pienses que soy tan vieja, que "solo" tengo 33, que la pasión si bien no se termina, cambia. No es la tontería esta de que ves a tu pareja y te pones que explotas jajaja, no, pero se va convirtiendo en algo más tranquilo, en esa seguridad que te da tu pareja, de la que tú mismo hablas en tu blog; Esa pasión loca de los veintitantos ya no es igual en la treintena (si sigues con la misma pareja), claro, si cambias cada dos días, pues pasión nueva no?, pero merece la pena que se acabe esa locura inicial, porque lo que viene después es aún mejor (si bien es cierto, que a veces un poco de pasión sigue saliendo jajajaj). Un beso

hctrbloguero dijo...

jaja Andy yo pienso como tú que la pasión cambia, aunque sí hay casos en los que acaba, pero no se puede mantener la "excitación" del inicio para siempre porque sería agotador y a veces ridículo. ¿Te imaginas a una pareja de treinta y tantos diciéndose las tonterías que nos decímos a veces los adolescentes?.

Mujer claro!, pareja nueva, pasión nueva jaja.

Un beso guapa!

Rosa Sanchis dijo...

M'interessa aquesta filòsofa grega. Qui és? Tens l'article o la referència?

Molt bo el post.

Anónimo dijo...

pues yo creo q si es verdad eso d los 2 años...luego (bueno en mi caso no y lo sabes :D..ya sabes xq... ejem..)pues eso..luego es solo cariño y costumbre d star con la persona creo yo..xo vamos q ya t lo contare d momento estoy justo en el filo (2 años y 5 meses)...es exacto lo de los 2 años o es 2 años y algunos meses..xq sino ya puedo ir espantandome diorrrr!!!!!jajajjaja

PD: ve hacia la luz my ec' q ahora esta ahorrando energia...s supone.. :D